ONG poblanas presentan casos de violaciones de derechos humanos ante la Caravana por la Paz

Publicado hace 9 años

Cinco organizaciones especializadas en la defensa de los derechos humanos dieron a conocer ayer una carta abierta dirigida a los integrantes de la “Caravana al Sur” del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que hoy arribará a territorio poblano. En la misiva se denuncian diversas arbitrariedades y delitos impunes, como el secuestro de migrantes, la desaparición de 3 mil mujeres durante el sexenio anterior y la represión de parte de las fuerzas del orden público.



La epí­stola está rubricada por el Nodo de Derechos Humanos, Enlace Urbano de Dignidad



Unión de Defensores de Derechos Humanos de la Sierra Norte de Puebla, Comisión Takachiualis de Derechos Humanos y el Proyecto de Animación y Desarrollo.



”Bienvenidos a Puebla, un estado en el que la muerte se maquilla mientras se promueve la violencia, en donde ninguna autoridad es responsable de sus acciones, en donde la impunidad es polí­tica oficial”, saludan los activistas poblanos al contingente que este lunes arribarán a la capital estatal.



En el documento se hace alusión al secuestro masivo de migrantes ocurrido en Lara Grajales en octubre de 2008, al asesinato de la estudiante de Comunicación de la Universidad Autónoma de Puebla, Thalí­a Martí­nez Ramí­rez, y al infante pastor de Petlalcingo, Osvaldo Zamora Barragán, quien resultó mutilado por la explosión de una granada en un campo de prácticas del Ejército Mexicano:



”Bienvenidos al lugar de paso donde 60 migrantes pueden ser secuestrados y mutilados y quienes los ayudan son encarcelados; donde Thalí­a Martí­nez Ramí­rez y más de 3 mil mujeres desaparecidas se convierten archivos olvidados; donde el lavado de dinero pasa desapercibido a pesar de que aparezcan de la noche a la mañana rascacielos que permanecen vací­os y en donde el número de casas de cambio y casinos compite con el de las misceláneas; en donde al niño de 11 años Osvaldo Zamora Barragán le puede estallar una granada mientras el gobierno y el Ejército, en lugar de asumir su responsabilidad con una vida que arruinaron con sus armas y sus polí­ticas negligentes, buscan la manera de deslindarse, de ocultar la tragedia; un lugar en el que tres mujeres de nombre Marí­a pueden ser asesinadas de la misma forma, en la misma colonia y en la misma semana y la versión oficial diga que no tienen nada en común”.



Las organizaciones hacen también una crí­tica al gobierno de Rafael Moreno Valle, asegurando que actúa con peor impunidad que el de la administración que encabezó el priista, Mario Marí­n Torres:



”La guerra se incrementa, se acerca, los intentos de la Sedena, del Ejecutivo y del Congreso por aprobar la Ley de Seguridad Nacional muestran nuevamente la estrategia de reforma y aprobación de leyes a espaldas del pueblo, poco a poco aprueban lo que es necesario para legalizar todos los abusos que han cometido contra el pueblo mexicano en esta guerra en la que los de abajo ponen los muertos. Puebla es resguardo de narcos, de poderosos criminales que conviven con el poder, que habitan con él y viven de él. Aquí­ en Puebla, como en todos lados, el cambio de gobierno y las famosas alianzas polí­ticas solo cambiaron de color las calles imponiendo sus membretes por todos lados, operando no solo de la misma forma impune que con el “˜gober precioso”™, sino aun peor. Porque es más evidente que algo pasa, que huele a guerra, mientras el gobierno insiste en que no pasa nada y en que todo está bajo control porque hay ejército en las calles”.



También se cuestiona la instalación de la Academia Nacional de Formación y Desarrollo Policial Puebla Ignacio Zaragoza y la designación de Ardelio Vargas Fosado como titular de la Secretarí­a de Seguridad Pública y Vialidad:



”Bienvenidos a las tierras donde las corporaciones policiacas ven con más sospecha a un defensor de los migrantes que a un capo del narcotráfico; donde un gobernador puede vincularse a redes de trata de personas sin que haya consecuencias porque el que le sigue está más preocupado por construir su propia impunidad que por proteger a las ví­ctimas; a donde el gobierno de Estados Unidos con 5 millones de dólares y el de Puebla con 200 millones de pesos anunciaron la instalación de una presunta “˜Academia de Policí­a”™, una obra de la que no se ha sabido nada más y que permanece en la penumbra y la ambigí¼edad que distingue a los gobiernos de este paí­s cuando se trata de dinero público; al lugar en el que el encargado de la seguridad pública estatal es un impulsor activo de la Ley de Seguridad Nacional, un ejecutor gustoso de la represión, amante de la militarización, un promotor de la violencia”.



”El dolor que esta contenido debajo de los suelos de cada pueblo busca por dónde salir, algunas voces salen y caminan por las calles, otras gritan, otras tejen, otras esperan a que la honestidad abra camino para salir de nuevo, para encontrarse con otros afectados, con quienes no han tenido voz, quienes son amenazados, quienes quizás nunca han estado organizados y no buscan un membrete, un representante o un partido. Es duro lo que se juega ahora, es la esperanza de millones de mexicanos que antes que nada tenemos que parar la guerra y que vemos en su paso por Puebla una esperanza que se expande, que brota y que esperamos que germine, ya habrá momento esperamos de que los sin voz tengan su voz, de que los que aún esperan salgan y de que todos escuchemos los susurros que llegan de los vivos y de los muertos”, abundan las cinco organizaciones poblanas.



”El terrible asesinato de Juan Francisco Sicilia abrió una herida por la que los dolores de todos comenzaron a derramarse, como la rabia y la indignación que se fue expandiendo y que tomó poco a poco el nombre de cada muerto buscando nombres y apellidos de tantos sin nombre que han quedado debajo de la tierra ocultos por ese silencio tan estruendoso y absoluto que impone la guerra. Una guerra que viene de arriba, una guerra que no es nuestra, una guerra que a puesto en voz de todos la consigna que recorrió Morelos el 6 de abril de 2011: “˜Queremos vivir”™, detrás de esta demanda, de la exigencia desesperada vino lo que comienza a constituirse quizás como un movimiento, lo que busca su forma y que con la diversidad que lo nutre tendrá que ir tomando la forma de ese no colectivo, de todos, de todas, los sin nombre”, señalan los activistas al principio de su carta.


Cinco organizaciones especializadas en la defensa de los derechos humanos dieron a conocer ayer una carta abierta dirigida a los integrantes de la “Caravana al Sur” del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que hoy arribará a territorio poblano. En la misiva se denuncian diversas arbitrariedades y delitos impunes, como el secuestro de migrantes, la desaparición de 3 mil mujeres durante el sexenio anterior y la represión de parte de las fuerzas del orden público.



La epí­stola está rubricada por el Nodo de Derechos Humanos, Enlace Urbano de Dignidad



Unión de Defensores de Derechos Humanos de la Sierra Norte de Puebla, Comisión Takachiualis de Derechos Humanos y el Proyecto de Animación y Desarrollo.



”Bienvenidos a Puebla, un estado en el que la muerte se maquilla mientras se promueve la violencia, en donde ninguna autoridad es responsable de sus acciones, en donde la impunidad es polí­tica oficial”, saludan los activistas poblanos al contingente que este lunes arribarán a la capital estatal.



En el documento se hace alusión al secuestro masivo de migrantes ocurrido en Lara Grajales en octubre de 2008, al asesinato de la estudiante de Comunicación de la Universidad Autónoma de Puebla, Thalí­a Martí­nez Ramí­rez, y al infante pastor de Petlalcingo, Osvaldo Zamora Barragán, quien resultó mutilado por la explosión de una granada en un campo de prácticas del Ejército Mexicano:



”Bienvenidos al lugar de paso donde 60 migrantes pueden ser secuestrados y mutilados y quienes los ayudan son encarcelados; donde Thalí­a Martí­nez Ramí­rez y más de 3 mil mujeres desaparecidas se convierten archivos olvidados; donde el lavado de dinero pasa desapercibido a pesar de que aparezcan de la noche a la mañana rascacielos que permanecen vací­os y en donde el número de casas de cambio y casinos compite con el de las misceláneas; en donde al niño de 11 años Osvaldo Zamora Barragán le puede estallar una granada mientras el gobierno y el Ejército, en lugar de asumir su responsabilidad con una vida que arruinaron con sus armas y sus polí­ticas negligentes, buscan la manera de deslindarse, de ocultar la tragedia; un lugar en el que tres mujeres de nombre Marí­a pueden ser asesinadas de la misma forma, en la misma colonia y en la misma semana y la versión oficial diga que no tienen nada en común”.



Las organizaciones hacen también una crí­tica al gobierno de Rafael Moreno Valle, asegurando que actúa con peor impunidad que el de la administración que encabezó el priista, Mario Marí­n Torres:



”La guerra se incrementa, se acerca, los intentos de la Sedena, del Ejecutivo y del Congreso por aprobar la Ley de Seguridad Nacional muestran nuevamente la estrategia de reforma y aprobación de leyes a espaldas del pueblo, poco a poco aprueban lo que es necesario para legalizar todos los abusos que han cometido contra el pueblo mexicano en esta guerra en la que los de abajo ponen los muertos. Puebla es resguardo de narcos, de poderosos criminales que conviven con el poder, que habitan con él y viven de él. Aquí­ en Puebla, como en todos lados, el cambio de gobierno y las famosas alianzas polí­ticas solo cambiaron de color las calles imponiendo sus membretes por todos lados, operando no solo de la misma forma impune que con el “˜gober precioso”™, sino aun peor. Porque es más evidente que algo pasa, que huele a guerra, mientras el gobierno insiste en que no pasa nada y en que todo está bajo control porque hay ejército en las calles”.



También se cuestiona la instalación de la Academia Nacional de Formación y Desarrollo Policial Puebla Ignacio Zaragoza y la designación de Ardelio Vargas Fosado como titular de la Secretarí­a de Seguridad Pública y Vialidad:



”Bienvenidos a las tierras donde las corporaciones policiacas ven con más sospecha a un defensor de los migrantes que a un capo del narcotráfico; donde un gobernador puede vincularse a redes de trata de personas sin que haya consecuencias porque el que le sigue está más preocupado por construir su propia impunidad que por proteger a las ví­ctimas; a donde el gobierno de Estados Unidos con 5 millones de dólares y el de Puebla con 200 millones de pesos anunciaron la instalación de una presunta “˜Academia de Policí­a”™, una obra de la que no se ha sabido nada más y que permanece en la penumbra y la ambigí¼edad que distingue a los gobiernos de este paí­s cuando se trata de dinero público; al lugar en el que el encargado de la seguridad pública estatal es un impulsor activo de la Ley de Seguridad Nacional, un ejecutor gustoso de la represión, amante de la militarización, un promotor de la violencia”.



”El dolor que esta contenido debajo de los suelos de cada pueblo busca por dónde salir, algunas voces salen y caminan por las calles, otras gritan, otras tejen, otras esperan a que la honestidad abra camino para salir de nuevo, para encontrarse con otros afectados, con quienes no han tenido voz, quienes son amenazados, quienes quizás nunca han estado organizados y no buscan un membrete, un representante o un partido. Es duro lo que se juega ahora, es la esperanza de millones de mexicanos que antes que nada tenemos que parar la guerra y que vemos en su paso por Puebla una esperanza que se expande, que brota y que esperamos que germine, ya habrá momento esperamos de que los sin voz tengan su voz, de que los que aún esperan salgan y de que todos escuchemos los susurros que llegan de los vivos y de los muertos”, abundan las cinco organizaciones poblanas.



”El terrible asesinato de Juan Francisco Sicilia abrió una herida por la que los dolores de todos comenzaron a derramarse, como la rabia y la indignación que se fue expandiendo y que tomó poco a poco el nombre de cada muerto buscando nombres y apellidos de tantos sin nombre que han quedado debajo de la tierra ocultos por ese silencio tan estruendoso y absoluto que impone la guerra. Una guerra que viene de arriba, una guerra que no es nuestra, una guerra que a puesto en voz de todos la consigna que recorrió Morelos el 6 de abril de 2011: “˜Queremos vivir”™, detrás de esta demanda, de la exigencia desesperada vino lo que comienza a constituirse quizás como un movimiento, lo que busca su forma y que con la diversidad que lo nutre tendrá que ir tomando la forma de ese no colectivo, de todos, de todas, los sin nombre”, señalan los activistas al principio de su carta.


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